jueves, 28 de enero de 2010

El bar de la esquina



Dejé volar a mi mente me cegó un poco el alcohol
y al abrir los ojos vi que la borrosa silueta se había convertido en princesa y eras tú
yo me levanté de la silla y hacia ti me encaminé puedo darte un beso niña y después me avergonzé de mí
ya no pude resistirme y te pregunté otra vez puedo darte un beso niña aunque sea en la mejilla
y tu me dijiste que sí me respondiste si
podría subirte la falda y tumbarte aquí en mi mesa puedo tomarte aquí mismo dime que sí por favor tú tiraste al suelo las copas que habían encima de la mesa me agarraste entre tus brazos y se te abrieron las piernas y me dijiste que ya venga hazlo ya venga va y que sin darnos cuenta que los dos nos liamos venga a hacer el amor en ese bar que hace esquina con la calle mayor
los clientes no entendían la gente curioseaba a ver que hacen esos dos follando en un bar del centro en plena calle mayor
al fin vino un camarero y nos llamó la atención fuera de aquí por favor y le contestamos que no
ah Y además le pedimos un pequeño favor puede señor camarero hacer de casamentero cásenos aquí mismo cásenos por favor
no debería de hacerlo pero en fín venga va y allí mismo nos casamos nos casó el camarero convidamos a todo el mundo y ahí, encima de esa mesa de ese bar y de esa calle
la luna de miel pasamos quince días bien preciosos
fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro amor

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